mentiría si dijera que no lo sabía, que no lo cojí al vuelo,
lo encajé de manera que pareciera nunca roto
y, herida de muerte oculta, volví a mis sueños.
pero hoy se ha vuelto a romper irrenconciliable ya
y sobre tres pies he caído, en un duermevela,
bajo la amenaza continua del despertar...
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