miércoles, 28 de abril de 2010

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Siento el sol correr
muere el calor sobre sí,
flor del asfalto.

jueves, 22 de abril de 2010

Calavera en el punto medio de mi cadera


Cuidado con el desplegar de sus alas.
Ángel usurpador de mis bajos fondos.


Frente a frente
tus ojos, con mi boca;
ella en contra.

Vas a bajar
hasta romperte entre mis suelos
cuando los pise poderosamente
con profiláctico disfraz
madeof nodebieras.
Pero ese peso,
el de tu ego,
fuego, cenizas. Luego.
Tu primer destino es mi cadera,
¿recuerdas?
Baja,
con sometimiento incuestionado.
Inflexiona tus rodillas,
quiero verte rígido
a su encuentro
temblando sin titubeos
dentro de la piel
que te conforma.
Por una vez
sabrás, dónde se termina:
dentro -en la ruta absoluta-.
Usted está aquí,
miras en el mapa desleído el aspa perdido.
Pero ese no es tu destino,
sigue bajando,
hasta encontrarte como ante un espejo,
los huesos armados de otra calavera
-pero soberana-.
Lame el escalofrío
que desciende mi cremallera.
La sumisión será petición suficiente,
y el permiso, tu calibre no medido.
Te comes el como,
y las alas reflejadas
-ahora sí- son las tuyas desplegadas.

Frente a frente,
mi ojo, tus bocas;
nadie en contra.


Con discreción has replegado tus alas.
Ángel custodiador de mis bajos fondos.

lunes, 19 de abril de 2010

del sentimiento trágico de la vida

Yo te niego
te entierro, error.
una lápida lisa
no es divisa
es olvido
para el perdedor
yo gano
me sobrepongo
solo serás un fantasma bajo el hielo del lago
encerrado sin retorno
mirando al otro lado del escaparate frío, horizontal
y la capa es fuerte
y no estaré sobre ella
cuando quiebre
y la fiebre
remitirá
y llenará de mariposas los vientres...

domingo, 18 de abril de 2010

Su última cena

Tiene una extremidad rota. Van a sacrificarla. Cuatro minutos antes de la toma letal, el hijo del veterinario se cuela en la sala, y baila sobre su pata -la de ella-. Dándole así,

su última cena.

sábado, 17 de abril de 2010

para poder ver la foto

Estaba viendo el lugar donde se supone que estaba el centro comercial en el google view.
Estaba desactualizado: Un prado de hierba verde, colinas de suave inclinación...
le digo a mi hermana--mira que sitio más bonito era antes, sólo lo afean las torres de electricidad, aunque claro, tambien queremos luego electricidad para navegar por internet--,
--para poder ver la foto--, dice mi hermana.

bisutería exánime

Hoy la consciencia gotea,
gatea la linea fina
entre si y no,
envuelta en parafina.

colgado de un gancho de nada
sobre un infinito gastado de mirarlo
estrellas de cristal de plástico
sobre terciopelo azul;

supongo que todo es una broma
y alguien debería estar cabreado

martes, 13 de abril de 2010

Tromba

Sólo tierra.

Era un día de tormenta postapocalíptica. Llovía como nunca, como siempre últimamente. No había tintes, sólo quedaba lo verde y lo marrón, lo natural. Sólo tierra. Yo, corría por el parque que da la vuelta al castillo que nunca he visto, como si supiera que no hay mañana, como si quisiera olvidarme del fantasma presente. Entonces, en este desierto húmedo y vacío, un tú más ligero que el de verdad, arrastrado por el peso del núcleo del planeta (no como de costumbre), aparece ante mí. Con ese peso. Enfrentados, sin tocarnos, nos vemos las caras, las almas. Un hilo inflexible, une nuestras miradas, que no pueden despegarse las pupilas ajenas del otro, ni las propias. Respiramos cada uno en nuestra violencia. Respira activamente nuestro cuerpo en su carcasa, sin coraza. Y en el batir acompasado de nuestras respiraciones, las gotas no saben si caer lentamente, amenazantes, o si precipitarse rápido, fuerte, duras, en representación física de la catástrofe. Y entonces, alguien aparece con una radial, corta el cable de acero, y la alucinación visual desaparece -sólo de mi mente, de la que no desapareces-, llevándote lejos del alcance de mi vista. Y aunque, desde que pasó la tempestad, parezco seca, no has de saber, que la aspereza es únicamente el tacto de mi ropa, acartonada tras un temporal de calado hondo. Sólo un conflicto visual, entre un contenido visceral y un continente tras la Pangea. Me fusiono con la tierra, convirtiéndome en barro. Y ya, soy sólo tierra. Sólo, sola, tierra.

lunes, 5 de abril de 2010

ilión

Y claro que te odio
como la amo
porque podría amarte
como la odio...
pero sería en vano.

Sólo quiero saber
con que ropa se paga su piel
para poder apagarla yo,
el alma de cautivo es siempre infiel...

pero me visto de sombras
con paciencia fría observo
como la vida gasta sus bromas

y, con la bruma como máscara,
tejo mi serpiente, dado, gesta
ha de ser mía su seriedad circunspecta

domingo, 4 de abril de 2010

Ignición

Vivís en una antesala permanente
de ilusiones caducas.
La intoxicación endémica
os proporciona el sustento
en un circuito continuo,
retroalimentado.
Su suelo en combustión
os quema,
sin concederos las cenizas.
Arrojáis las colillas inútiles
esperando abrir trampillas
-de recorridos circulares
que atraviesan
el contexto, por fuera-,
por las que caer para volver
con todo resuelto,
con todas las ganas
creadas y entregadas.
Lo siento,
pero nunca encajarán.
Las apago
una a una
-en realidad, únicamente esclarezco-,
soltando la goma
de vuestras máscaras de anestesia.
Hoy, como hace años,
sólo llegáis al armario
del tabaco mascable de papá.
Condena eterna
a masticar, sin tragar
-es duro, pero tienes otra opción-.
El cansancio me apaga
poco a poco;
la pereza me apate.
Y el cirujano no aparece,
porque nunca va a operarte.


Y cuando crees que ya no tienes fuerzas
para cavar el foso,
el instante, lo entierra sólo.

sábado, 3 de abril de 2010

cuerdas atadas

No sé,
dales una razón para temer
porque se les da bien
mantenlos ocupados
con el sudor que vela los párpados
llorando por ver a través.

La araña no se enreda en su tela
pero tantos tejen su mortaja
es más, usando su mejor seda.

Da lo mejor de tí mismo
cavándote tu tumba,
ventana tapiada por lo digno.

y yo, yo la misma mierda
en todos los ojos las riendas
pero es que esta mano es tan mala
como quien la defienda.